Reinos Olvidados es un mundo de ficción, que constituye uno de los escenarios de campaña del juego de rol D&D (Dungeons and Dragons).

Este mundo esta constituido por varios continentes diferenciados entre sí: Faerûn (el equivalente a Occidente, una amalgama de culturas), Kara-Tur (el Lejano Oriente, historias de artes marciales, honor y seda), Zakhara (Oriente Próximo), Maztica (Precolombino), la Infraoscuridad (un nuevo mundo oculto bajo tierra), y los Reinos Submarinos.

La mayor parte de la acción transcurre en el supercontinente de Faerûn.

Los Reinos son el hogar de numerosas razas y culturas. En este espacio, nos centraremos en los Dragones.

Considerados individualmente, los dragones son las criaturas más peligrosas de los Reinos.  Un dragón en plena furia puede arrasar una ciudad entera, y uno que se limite a jugar, puede destruir un grupo de valientes caballeros.  Estas criaturas varían en tamaño y capacidades, pero en general son enormes reptiles alados que pueden escupir fuego, ácido, o frío.

Los dragones se dividen en dos grandes grupos.

  • Los dragones cromáticos son aquellos cuyas escama parecen una armadura esmaltada, normalmente rojo, verde, negra, blanca o azul.  Los dragones cromáticos suelen ser de retorcido corazón, dedicados a partes iguales a alimentarse, acumular riquezas y hacer sufrir a los demás.

  • Los dragones metálicos tienen escamas que brillan como monedas, y en general son calificados como dorados, plateados, cobrizos, broncíneos y ocres.  Esas criaturas tienden hacia alineamientos buenos y neutrales, o al menos parecen más dispuestos a hablar con los humanos que a devorarlos a primera vista (aunque, si se ven amenazados, lo harán con rapidez y sin el menos remordimiento). 

En los primeros días los dragones eran los soberanos de Faerûn entre el Mar Interior y la Costa de la Espada. y aunque ahora son pocos, su poder individual sigue siendo grande.  Con la llegada de elfos y humanos, los dragones se retiraron al Norte.  Ocasionalmente,  algún anciano wyrm  desciende del Norte, o despierta de su sueño de décadas en algún valle olvidado y aterroriza a aquellos a quienes encuentra.

 

Arauthator, "Vieja Muerte Blanca"

Es el primer gran dragón del Norte. Este viejo dragón es conocido por su gran tamaño y su ferocidad. Durante  casi un siglo, ha defendido su territorio de otros muchos dragones ambiciosos, matando en el proceso a una veintena de su propia descendencia. "Vieja Muerte Blanca", como los mineros y hombres de los bosques le conocen, es a todas luces más inteligente que la mayoría de los dragones blancos. 

Patrulla su territorio sin descanso, mirando y observando hasta el más mínimo cambio.

La guarida de Arauthator se encuentra en el Colmillo solitario, a varios cientos de millas al norte del Salón de Mithril.

 

Arveiaturace, "Sierpe Blanca"

Esta anciana hembra de dragón blanco es temida por todos los marineros de la Costa de la Espada, y es conocida bajo el nombre de Garras de Hielo.

Fue montura de un poderoso mago, Meltharond Thone, que la capturó y la domesticó. Durante los siglos que duró su servicio, su odio hacia el mago se convirtió lentamente en amor, y se hundió en la melancolía cuando al fin  Meltharond murió. Cuando se halla especialmente sola o va hacia una batalla, Arveiaturace ata a su espalda el viejo palanquín del mago y recorre los cielos con el cuerpo esquelético sobre sus espaldas. Una telaraña de magia, tejida por Meltharond de manera desesperada durante sus últimos días, mantiene los huesos unidos unos a otros, manteniéndo su esqueleto de manera vertical, y gira su cabeza allí donde quiera que mire Garras de Hielo.

El mismo Meltharond le enseñó la magia que ahora conoce, lo que le hace ser una peligrosa contrincante en la batalla.

Arveiaturace es más paciente que la mayor parte de los dragones blancos, pero cuando despierta su furia,  mata y destruye todo lo que se halle a su alcance.

Garras de Hielo tiene su guarida en un complejo de cavernas en la cara este del Pico de Hielo, un aislado islote al sur del Mar de los Hielos Movedizos.

 

Balagos, "La Llama Voladora"

Balagos “La Llama Voladora”. Esta gran sierpe roja es legendaria a causa de su enorme tamaño, su mal genio, y por los conjuros que lanza cada dos por tres  en su camino a la supremacía (o eso pretende). Golpea fuerte y de improviso, y ha matado a tantos dragones que es conocido entre los elfos como "Azote de dragones".

Balagos es un megalómano que piensa que tiene el ingenio y el poder suficiente para liderar a los dragones de Faerûn, en una gran guerra destinada a exterminar a los humanos y los elfos, dejando vivir a las otras razas para servir de pienso para dragones.

Es más inteligente que la mayoría de los dragones rojos, y tiene tres talentos excepcionales: nunca olvida una cara, el nombre o la forma de actuar de los seres con los que se encuentra (sea dragón, humano, u otro); es un sutil juez del carácter de los demás (de muchas razas, no sólo de dragones); y siempre calcula las consecuencias y los resultados probables de sus acciones.

Estas facultades le permiten actuar de la manera más efectiva en el exterminio de sus enemigos y en la consecución de sus metas. Si es acorralado o se ve en apuros en una lucha, Balagos es despiadado y temerario, aguantando las heridas necesarias hasta neutralizar a un enemigo Recibe el nombre de “la Llama Voladora” por la efectividad de su aliento de fuego.

Balagos tiene su guarida en la Espira de Humo, el pico más occidental del brazo de las Montañas del Troll.

 

 

Claugiyliamatar, "Viejo Hueso Roído"

Esta sierpe  adora cazar y destruir a las pequeñas partidas armadas de aventureros que viajan por las zonas.

Algunas baladas llaman a Claugiyliamatar "Viejo Hueso Roído" por su hábito de llevar un cadáver colgando de sus mandíbulas para ir royéndolo poco a poco Es astuta, paranoica y posee un cruel sentido del humor: se sabe que algunas de sus víctimas han escapado porque la dragona jugó con ellos para verlos sufrir en vez de matarlos directamente.

Es una enemiga incansable que hace lo que sea necesario para causar el más minúsculo daño a aquellos que considera sus enemigos, y esta forma de actuar ha hecho que la mayoría de los otros dragones no la molesten.

Viejo Hueso Roído habita en una caverna del bosque del Jardín de la Cripta.

 

 

Daurgothoth, "La Perdición Sigilosa"

Daurgothoth, era una sierpe negra  que murió, convirtiéndose así en un dracoliche. Su meta es la de  “volver a la vida” para  reproducirse y conseguir nuevas especies de dragón.

Esta obsesión ha mantenido a Daurgothoth ocupado durante más de un siglo, mejorando sus habilidades y buscando una compañera adecuada.

Habiendo sido una gran sierpe de tamaño considerable, con una cicatriz distintiva en su flanco izquierdo (una vieja herida casi mortal), Daurgothoth fue transformado en dracoliche por el mago loco del Culto Huulukharn. No tardó en matar al mago y terminó por desaparecer del conocimiento y la influencia del Culto.

Daurgothoth es un brillante creador de magia, un ser eternamente curioso, y un observador experimentado con una memoria sensacional.

Está paranoicamente alerta contra posibles enemigos ocultos y ataques, y eso le hace trabajar sin descanso en mejorar sus poderes y defensas. Es paciente en las negociaciones y tranquilo en la batalla; nada consigue enfurecerlo tanto como para descontrolarlo, y su orgullo nunca se convierte en un exceso de confianza en la batalla o un terco intento de evitar retirarse. Para un dracoliche inmortal que trata de salvarse de la destrucción, siempre hay otro día para luchar... o para buscar venganza.

La Perdición Sigilosa mora en la ciudad gnoma abandonada de Dolblunde, que se encuentra al noreste de Aguas Profundas.

 

Deszeldaryndun Alargéntea

Este es uno de los dragones benignos del Norte. A Alargéntea se le suele llamar "el Dragón Bondadoso", porque acostumbra a ayudar a los humanoides. Aunque evita la sociedad y la política humanas, Alargéntea parece fascinado por los individuos. Ha curado y protegido a mucha gente perdida, solitaria o herida.

Alargéntea es una brillante sierpe argéntea que parece disfrutar con una vida tranquila y simple en los bosques, sazonada con frecuentes encuentros con humanos. La Sierpe Guardián pasa mucho tiempo en forma humana en los bosques al oeste de Eternlund, como un leñador con nombres como Ergoth Falaer o Drouth Sammart.

Alargéntea mora en la Montaña Flotante, una enorme roca ovalada ahuecada.

 

Galadaeros, la Llama del Ocaso

Uno de los dragones del Norte que más intriga, es Galadaeros,  un dragón de cobre que se ve a menudo volando por los cielos del norte de la costa de la Espada,  llevando jinetes en su lomo. Estos jimentes, casi siempre son mujeres humanas.

Hace 300 años, una mujer que quiso buscar fortuna en compañía de otras, llego a la Isla donde habitaba el Dragon.  Se trataba de La aventurera agundina Ranressa Shiard. Cuando encontró a Galadaeros, intentó matarlo. Divertido por sus testarudos intentos de acabar con él, el solitario dragón de cobre optó por hablar con Ranressa en vez de destruirla, y surgió una buena amistad.

Ranressa pronto creó la Compañía Galadrana, sólo para mujeres. Al verano siguiente, la Compañía Galadrana, regresaron a la isla del dragon a visitar a su amigo. Galadaeros estaba encantado de tener estas amigas, y las adoptó como su propia progenie. También les sirvió de montura en sus salidas en busca de aventuras en el Norte.

La Llama del Ocaso habita en una red de cavernas en el corazón del pico más alto de la isla a la que llama Hogarllama (la mayoría de los galadranos la llaman "Galadros" o "la Isla del Dragón

   
Klauzh
Es uno de los dragones rojos más grandes y temidos que haya habido en Faerûn. Enorme pero elegante, es tan ágil como un gato y está cubierto de viejas cicatrices de feo aspecto, donde las escamas han sido arrancadas y no han vuelto a salir. Su expresión facial le ha hecho ganarse el apodo de “Viejo Gruñido”. Ataca brutalmente a otros dragones, tratando de matar a toda sierpe que pueda rivalizar con su poder y empleando un estilo de combate caracterizado por los ataques repentinos y desapariciones igual de inesperadas.
Klauzh dedica el tiempo que pasa despierto a escudriñar Faerûn mediante conjuros y probablemente sepa más acerca de los actos y paraderos de las criaturas de la superficie del Norte de la Costa de la Espada.
Su guarida se ubica en el Valle Klauzheno, Guarda su legendario tesoro en una red de túneles situada bajo una caverna, a la que sólo puede entrarse alzando una enorme losa de piedra, tarea que queda restringida a criaturas tan grandes y fuertes como un dragón. Si alguna vez corriera la voz de la muerte de Klauzh, por el Valle Klauzheno podría pasar un torrente de aventureros ávidos de oro y mágicos deseosos de magia.
 
 Gólontyr "Glorilingua"

Gólontyr es una dragona topacio adulta, de apariencia sinuosa.

Gólontyr es una de las sierpes más inteligentes y paranoicas del Norte. Casi siempre se camufla con disfraces ilusorios y se esconde en los claros del bosque, bodegas o ruinas abandonadas, o simplemente al abrigo de la oscuridad.

Gólontyr es tambien conocida como “la Dragona Ladrona" por su gusto por las gemas y la forma sigililosa que tiene para robarlas.  Su sagaz mente le permite comprender las sociedades de Luskan, Noyvern, Aguas Profundas, Puerta de Báldur y Caer Callidyr, aprendiendo dónde podrían estar guardados los objetos valiosos y en cuáles de estos lugares estarían peor protegidos. Comprende la forma de pensar que tienen tanto los hombres como los dragones, lo que le permite desorientarlos una y otra vez.

Podría decirse que la clave del carácter de Gólontyr es su conocimiento de la naturaleza humana y dracónica, y la habilidad de mantener su pensamiento tres pasos por delante de sus oponentes. Siempre tiene una ruta de escape, un plan para desaparecer o disfrazarse, o un plan secundario para conseguir las gemas o los bienes si el primero falla.

Glorilingua tiene su morada en una caverna localizada en la cara oriental de una pequeña isla conocida como la roca de Alsapir.

   
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