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Esta constelación aparece en
Occidente por vez primera con Arato de Soloi, famoso
poeta, astrónomo y meteorólogo griego, autor de la obra
Fenómenos, primera obra clásica que describe
detalladamente las constelaciones occidentales.
En su obra, Arato no da explicación alguna sobre el mito
relacionado con esta constelación. El primero en hacerlo
fue Eratostenes, quien escribió:
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"Se trata del gran dragón situado entre las
dos Osas. Se dice que era el que vigilaba el
jardín de las manzanas de oro, y que murió a
manos de Hércules. En compensación, la diosa
Hera le asignó un lugar entre las estrella
como guardián de las manzanas de las
Hespérides." |
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Este mito se transmitiría muy
fielmente durante la antigüedad, exceptuando pequeños
detalles, con lo que el Dragón quedaría vinculado a la
vecina constelación de Hércules como representación de
uno de sus doce trabajos, al igual que otras
constelaciones del firmamento. Aunque Eratóstenes no le
da nombre, autores posteriores lo denominarían Ladón.
Al sur de la cabeza del Dragón
está la constelación de Hércules. Un pie de la
constelación de Hércules está "pisando" la cabeza del
Dragón, concretamente la estrella Iota Herculis bajo las
estrellas Beta y Gamma Draconis. Esta disposición de las
estrellas, reforzó la vinculación del mito con la
constelación, represando la derrota del dragón por
Hércules. |
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