La bandera nacional de Gales, un dragón rojo sobre un fondo blanco y verde, data del siglo XV y es ampliamente usada en todo el principado. El dragón rojo -Y Ddraig Goch- en Gales,  siempre ha estado asociado a Gales, simbolizando la lucha de estos contra los sajones por la independencia.

Hasta el siglo IV, Britania estaba dominada por la cohorte Romana, cuyo emblema era el Draco. Con la desaparición del imperio romano, el Dragón se convierte en la ensaña de muchos Lores británicos y sajones.  El dragón dorado, fue el estandarte principal de los sajones de Wessex, quienes lo portaron en la batalla de Burford, en el año 752.
 

 

Posteriormente, fue adoptado por los normandos tras la batalla de Hastings en 1066. Un enfrentamiento decisivo entre las tropas de Harold II, último rey sajón de Inglaterra, y los invasores normandos de Guillermo, Duque de Normandia y futuro rey de Inglaterra (Guillermo I de Inglaterra).

Otros reyes que usaron la insignia del dragón fueron Ricardo I durante las cruzadas en 1191, y Enrique III cuando fue a la guerra contra los Galeses

Fue el dragón rojo de Cadwallader el que lideró a los britanos contra los sajones. Enrique VII (Enrique Tudor) lo usó como estandarte en la batalla de Bosworth en 1485, tras la cual ascendió al trono de Inglaterra. Enrique quería que el dragón se convirtiera en el símbolo de Gales, junto con los colores de la familia Tudor: Blanco y verde (antes de esto, el dragón probablemente era dorado). Enrique fue también el primero en usar el dragón en sus monedas; un emblema de Gales que aún hoy en día aparece en las monedas de una libra.

 

 

 
El Dragón Gales fue ampliamente usado hasta el Siglo XV. Con la unificación de las coronas de Escocia e Inglaterra en 1605, por Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra, la influencia Galesa parece desaparecer. Probablemente esto se deba a que Gales era considerada parte de Inglaterra.
Hoy en día, el Dragón Rojo sobre  fondo verde y blanco, es la bandera de Gales desde que en 1959, la Reina Isabel II, la reconoció como tal.
 
El origen de este símbolo, lo encontramos en algunas leyendas de“Historia Brittonum”:
Según la tradición oral galesa la historia de Merlín comienza en el siglo VI. En esa época, los reyezuelos celtas de Britania estaban envueltos en luchas tribales, sin que ninguno lograra imponerse y pacificar el país. Uno de estos caudillos, Vortigern, había buscado ayuda en mercenarios sajones, quienes pronto se dieron cuenta de que podían invadir fácilmente la isla y dominarla gracias a las luchas internas que la desgarraban. Vortigern había ordenado construir una fortaleza para defenderse de los ataques enemigos, pero las obras no avanzaban porque cada noche se derrumbaba lo construido durante el día; tras consultar a los druidas de su corte, éstos dictaminaron que era preciso purificar el lugar de la construcción mezclando la sangre de un niño sin padre con los cimientos de la torre. Buscando a ese niño encontraron a una princesa galesa que había tenido un hijo de padre desconocido: incluso para ella, que ni siquiera podía explicarse cómo había quedado embarazada. Este niño de origen mágico era Merlín, y habitaba con su madre en el bosque.

Merlín y su madre fueron conducidos ante Vortigern y sus magos. Cuando iba a producirse el sacrificio, Merlín aseguró al rey que conocía la causa por la que la torre en construcción se derrumbaba cada noche y, ante la sorpresa de los druidas, explicó que bajo la torre había una cueva en al que vivían dos dragones, uno rojo y otro blanco, que cada noche luchaban ferozmente, lo que movía los cimientos de la torre, haciéndola caer.

Los hombres de Vortigern comprobaron que lo que afirmaba el  pequeño Merlín era cierto. El rey, asombrado, le pidió una interpretación del extraño fenómeno a Merlin. Merlín demuestra su poder de adivinación e interpretación y pronuncia su primera profecía: el dragón rojo representa a los celtas y el blanco a los sajones. El dragón blanco, vence cada noche en la lucha, pero al final, el dragón rojo conseguirá derrotar al blanco. (Los Galeses conseguirán derrotar finalmente a los invasores extranjeros). Esto es una representación  del conflicto existente en los siglos V y VI, entre celtas británicos (quienes posteriormente se convirtieron en galeses) y los Sajones invasores.

Tras la muerte de Vortigern, Merlin se convirtió en consejero de tres reyes: Aurelio, Uter Pendragon y, el mas famoso de todos, el hijo de Uter, Arturo.