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El origen de la palabra grifo, deriva del animal
mitológico del mismo nombre, utilizado comúnmente para
adornar las bocas de salida del agua de las fuentes.
El dragón más grande de los conocidos fue descubierto
en 1912. El hallazgo tuvo lugar en Komodo, una pequeña
isla de Indonesia. Puede alcanzar una longuitud de tres
metros y un peso de 150 kilos y correr velozmente.
Cancún en maya significa "serpiente de oro"
Durante la dinastía Ming, los aprendices Shaolin, se
tatuaban animales mitológicos en sus antebrazos, entre
ellos el dragón, una vez alcanzado el grado de Maestro.
La Dinastía Ming fue una era de oro en la historia de
las artes de China. La filosofía y el conocimiento
fueron desarrollados en igual magnitud.
Los templos Shaolin también crecieron y prosperaron
convirtiéndose en centros de la enseñanza, filosofía y
artes marciales. Muchos monjes, personas sabias y
artistas marciales viajeros obtendrían la entrada al
Templo y compartirían su conocimiento a cambio del
conocimiento y el refugio de Shaolin.
Cada Templo podría ser comparado con una universidad.
Cada templo tenía varios Maestros que eran expertos o
especialistas en un área particular de entrenamiento o
filosofía. Los estudiantes aprenderían del mejor en cada
campo. Para graduarse, tenían que exponer habilidades
fenomenales y pasar por 18 cámaras de pruebas. Si
sobrevivían las 17 primeras cámaras, tenían que tomar un
caldero de hierro con sus antebrazos desnudos
abrazándolo sobre el relieve de dos animales simbólicos
que quedaban “quemados” en sus brazos. Estas marcas eran
los símbolos de un Maestro de Shaolin. (No todos los que
entraron al Templo se convirtieron en maestros, muchos
eran sólo sacerdotes laicos o huéspedes, sobre todo
hacia el final de la Dinastía Ming. Las marcas en
cuestión eran:
* Un tigre y dragón
* Dos dragones
* Fénix y Dragón
* Dos Grullas
El dragón fue el emblema de los dacios, un pueblo
bárbaro que luchó contra los romanos, y que habitaba la
región del mar Negro, los montes Cárpatos y el río
Danubio
Leonardo da Vinci manifestó desde pequeño, una gran
maestría artística dibujando animales mitológicos de su
invención. Siendo aún niño fabrico un escudo de Medusa
con dragones que espantó a su padre cuando este lo
encontró por sorpresa. El dragón era un animal
mitológico, con fuerte simbolismo heráldico y religioso.
Simbolizaba el pecado, la lujuria, la fuerza... Era el
rival de San Miguel y de San Jorge, la bestia de siete
cabezas del Apocalipsis. Leonardo contaba con un
importante bagaje pictórico acerca de los dragones.
Habían sido unos animales fantásticos muy comunes en la
Edad Media, no sólo en representaciones religiosas sino
también profanas, muy ligadas al ritual cortesano y
caballeresco. Sin embargo, los dibujos de Leonardo
llaman la atención por su naturalismo, que asemeja
bocetos tomados del natural.
Uno de los dragones más conocidos por todos los
caballeros de la Edad Media se convirtió por los
caprichos del destino, en un elegante murciélago.
Cuando comenzó a
popularizarse la leyenda de San Jorge traída desde
Oriente por los cruzados europeos, la figura del dragón
vivió una de sus mejores épocas. Todos los caballeros
querían igualar la hazaña de su Señor, el valiente
guerrero capadocio que para salvar a una doncella fue
capaz de vencer al temible dragón. En un reino de la
actual España, el reino de Aragón, El rey afirmó que San
Jorge había venido montado en un caballo blanco,
llevando a la grupa a otro guerrero cruzado, y que
habían degollado con sus armas a los reyes moros en la
batalla de Alcoraz, otorgando la victoria al rey
aragonés.
Lógicamente, los descendientes de este rey tuvieron muy
presente la leyenda de San Jorge, su patrón, y adoptaron
como cimera de sus yelmos la figura de un dragón.
Algunos historiadores afirman, además, que en la
batalla, los guerreros gritaban:
• ¡Por San Jorge, D’Aragón! (de Aragón) - Y aquello
sonaba como “Dragón”.
Aquel reino que surgió de los Pirineos, poco a poco fue
conquistando y uniendo otras tierras bajo la misma
Corona: Cataluña, Valencia, Cerdeña, Nápoles... Los
reyes lucían orgullosos sus cimeras con el dragón, al
que llamaban el “Drac Alat”, o Dragón Alado, pues la
representación más habitual era la de la cabeza y el
cuello de un dragón con las alas desplegadas hacia
atrás. Resultó que, con el paso de los años, algunos
territorios conquistados fueron olvidando el origen de
aquel símbolo, y en las representaciones heráldicas lo
que había sido un dragón se convirtió, por evidentes
semejanzas, en un murciélago. De “drac alat”, se pasó al
“rat alat”, que es como se denomina al murciélago.
Pruebas de esas representaciones quedan todavía hoy
tallas en piedra en algunos lugares de Valencia y
Nápoles, principalmente.
En 1822, mientras caminaba por el campo en Suxxex,
Bretaña, Mary Anne Mantell encontró una piedra que
brillaba a la luz del sol. Su esposo, el Dr. Gideon
Mantell, quien era un coleccionista de fósiles, notó que
la piedra contenía un diente similar, aunque mucho más
grande, al de los reptiles modernos. Su conclusión fue
que pertenecía a algún reptil extinto de gran tamaño y
herbívoro. En 1825, nombró a este reptil Iguanodón
(diente de iguana). El nombre 'dinosaurio' (del griego
deinos = terrible + sauros = reptil) fue inventado por
el famoso paleontólogo británico y primer director del
Museo Británico de Historia Natural, Sir Richard Owen,
en 1841. Así fue como el nombre Dragón fue cambiado a
Dinosaurio.
El origen del símbolo de las farmacias, lo
encontramos en la antigua Grecia. En la era de los
griegos se mantuvo la creencia que los dioses tenían
poderes para curar. Asclepio (Esculapio para los
romanos) era el dios de la salud y sus hijas Hygea y
Panacea eran las diosas de los medicamentos.
El símbolo de la farmacia proviene de la representación
de Hygea con una serpiente enrollada en su brazo derecho
para vaciar su veneno en un cáliz que sostenía con su
mano izquierda. A los venenos se les suponía una acción
curativa.
En China era muy popular la creencia de que los eclipses
se producían cuando un dragón se comía al sol. Para
ahuyentarlo, la gente salía a la calle y amenazaba al
dragón con aperos de labranza y cacerolas metálicas que
producían gran ruido, ahuyentando así al dragón y
evitando que molestara a los astros. En chino “eclipse”
procede de la palabra “comer”.
A Dracón, primer legislador de Grecia, que vivió a
finales del siglo VII antes de Cristo, se le encomendó
la redacción del primer código criminal griego. Se dice
que las leyes reflejadas en él eran tan duras, que
parecían estar escritas con sangre. El código draconiano
posibilitaba, por ejemplo, que se pudiera aplicar la
pena de muerte a todos los delitos.
Era tan severo, que hoy en día la expresión “draconiano”
ha quedado reservado para designar actitudes o conductas
implacables, que no admite perdón.
En el año 1554 el Mariscal francés Brisaac creó el
cuerpo militar de Dragones, que a su vez tuvo su génesis
en los Arcabuceros a Caballo. En esa época comienza a
identificarse con el nombre de Dragones a la tropa
adiestrada para combatir a pie o a caballo según
requieran las circunstancias de la batalla, quienes se
diferenciaban de la infantería montada, en que la
primera utilizaba los caballos solo para el transporte y
la caballería luchaba a caballo. Ya en el siglo XIX, las
Unidades de Dragones tenían gran presencia en la mayoría
de los ejércitos europeos.
Una antigua leyenda cuenta que en Kowloon, una
península de Hong kong, habitaban nueve dragones (Kowloon
significa nueve dragones).
En el siglo XIII los emperadores de la dinastía Song,
por asedio de los mongoles, se exiliaron en la hoy
península de Hong Kong. Estos emperadores eran Di Zheng
and Di Bing.
La contemplación de los parajes de esta península
inspiraron a Di Zheng a darle el nombre de Ocho
Dragones, la razón estaba en las ocho colinas que
dominaban el paisaje de las que el emperador presumía
eran dragones dormidos. Sin embargo el nombre se cambió
a Nueve Dragones porque la corte imperial daba al
emperador el carácter de dragón, el noveno. En chino
mandarín Nueve Dragones se pronuncia algo así como gau
lung, lo que tras la ocupación británica derivó en
Kowloon.
Toda esta historia dio pie a facultar el mito de que la
ciudad de Hong Kong descansa sobre las espaldas de un
gran dragón el cual no debe ser perturbado.
Los chinos, fieles a la conservación de las tradiciones,
conservan manuales de la época en que los sabios de
entonces documentaron la posición en que el dragón está
tumbado. Hoy día el ayuntamiento de la ciudad consulta
con expertos en la interpretación de estos manuales la
adecuación de los diseños de las edificaciones que han
de construirse por si estas pudiesen molestar al dragón.
La zona más afectada por esta práctica es el distrito de
Tsim Sha Tsui, donde se ubican tiendas, grandes hoteles
de lujo, sedes de compañías extranjeras y las empresas
más vanguardistas de Hong Kong. Como ejemplo vivo es
común ver algunas entradas a edificios de la zona que no
combinan con el resto de la edificación, o
construcciones que no se alinean con la vía pública o
los edificios colindantes.
El dragón es el único de los animales del Horóscopo
chino que sólo tiene una existencia imaginaria, y de
hecho en el horóscopo de otros pueblos indígenas de
China, es sustituido por otro animal. Aunque el dragón
es animal imaginario, los chinos en la antigüedad creían
en su existencia real. De hecho, el dragón es el animal
totémico del pueblo chino. El emperador era conocido
como un dragón, habitualmente se le llamaba "Hijo del
Dragón" o se decía que se sentaba en el "Trono del
Dragón", y de hecho los hombres destacados a lo largo de
la historia eran considerados como dragones. El dragón
estaba relacionado con la lluvia, y se decía que donde
había un dragón, llovía. Tal vez por eso el emperador se
asociaba al dragón, ya que sin buenas lluvias enseguida
llegaba el hambre, las revueltas y el peligro para la
dinastía.
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Se conoce como
dragones de mar estas frondosas criaturas
marinas que como muchos en la vida, intentan mimetizarse
en su mundo para lograr sobrevivir.
Con su espectacular
diseño y una que otra triquiñuela logra mezclarse y
sobrevivir en la selva marina:
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Los dragones de mar pueden
cambiar su color logrando mezclarse con el color del
fondo del mar. |
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Tiene apéndices carnosos que toman forma
de hoja para su mimetización entre las algas
donde vive, haciéndose prácticamente
invisible entre las plantas marinas ante los
ojos de los depredadores.
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Se
propulsa mediante una aleta pectoral en el
filo de su cuello y una aleta dorsal cercana
al extremo de la cola. Estas pequeñas aletas
son prácticamente transparentes y difíciles
de ver puesto que ondulan lo justo como para
mover al animal suavemente, completando así
el camuflaje de alga flotante. |
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Forma parte de la familia de los
caballitos de mar, llegando a medir hasta
unos 45 centímetros de largo.
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Francis Drake, también conocido como "el dragón", fue
un famoso corsario inglés que ingresó muy joven en la marina y se
adiestró con el capitán John Hawkins. En 1572 dirigió
una expedición contra los puertos españoles del Caribe.
En este viaje, durante el cual divisó por primera vez el
océano Pacífico, saqueó el puerto de Nombre de Dios, en
Panamá, y la ciudad de Cartagena de Indias, en Colombia,
y regresó a su patria con un cargamento de plata
española.
La reina Isabel I de Inglaterra no tardó en encomendarle
una nueva expedición secreta contra las colonias
españolas del Pacífico. Zarpó en 1577 al mando de cinco
barcos y más de un centenar de hombres. Cruzó el
Atlántico, llegó al Río de la Plata y más tarde al
estrecho de Magallanes. En 1579 reemprendió el viaje de
vuelta por el Pacífico, pero se dirigió hacia el oeste;
llegó a las Molucas, después a Java y Célebes, en
Indonesia, y dobló el extremo meridional de África.
Arribó en 1580 a Inglaterra, donde fue recibido
triunfalmente y aclamado como el primer inglés que había
circunnavegado el mundo (con anterioridad, sólo Juan
Sebastián Elcano había podido llevar a cabo tal hazaña).
Drake, portador de especias y tesoros saqueados a los
españoles, recibió de manos de la reina Isabel I el
título de sir en una ceremonia celebrada a bordo del
Golden Hind. También se le llegó a nombrar alcalde en
1581 y fue miembro del Parlamento en 1584 y 1585.
En este mismo año partió de nuevo hacia las Indias
Occidentales con el mismo fin de su viaje anterior.
Atacó, entre otras, la colonia española de San Agustín
(hoy Florida) y fundó el primer asentamiento inglés del
Nuevo Mundo, en la isla de Roanoke (a la altura de
Carolina del Norte). La tradición atribuye a Drake la
introducción del tabaco en Inglaterra, precisamente al
regreso de este último viaje.
En 1587, la guerra entre España e Inglaterra ya era
inevitable, e Isabel I le encargó una nueva misión:
destruir la flota española surta en el puerto de Cádiz,
operación que culminó con éxito. Luego, participó en
calidad de vicealmirante en la batalla naval en que en
1589 los ingleses dispersaron la Armada Invencible de
Felipe II, aunque no logró aniquilar la formidable
escuadra enemiga, como era su objetivo. Tras esta
victoria, regresó a la ciudad de Plymouth y a su escaño
en el Parlamento. En 1595 emprendió un último viaje a
las Indias Occidentales por mandato de la reina, pero
esta expedición contra los españoles resultó un fracaso
y Drake falleció en el Caribe a consecuencia de una
disentería.
Representado como un dragón verde con cola
serpentina, el dragón lusitano era una criatura marina
tan común en la iconografía portuguesa como lo serían en
Francia el águila napoleónica, o el león entre los
emblemas ingleses. Parece ser que éste símbolo era
portado por los lusitanos, quedando como legado en la
simbología portuguesa.
Si bien no es seguro que se haya empleado nunca para
decorar las velas de ningún barco, a pesar de que el
dragón fue un monstruo muy popular en la mitología
portuguesa durante la Era de las Exploraciones, sí que
sirvió para adornar numerosos mapas (acompañando la
leyenda "hic sunt Dragones", aquí están los dragones) y
relatos épicos. Al cabo de un tiempo, una pareja de
estos dragones adornarían el escudo de armas real de
Portugal.
Otras teorías, alejadas del origen lusitano, sugieren
que hizo aparición durante la Edad Media como parte del
culto a San Jorge -santo patrón de Portugal y de algunas
regiones de Extremadura. Así, cuentan las crónicas de la
época que los caballeros bajo las órdenes del general
Nuño Álvares Pereira portaban un pendón con el dragón
verde para celebrar la Batalla de Aljubarrota en 1385
(ocasionada en el campo de San Jorge), tal vez incluso
guardando alguna relación el icono con los arqueros
galeses que los acompañaban.
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