La Sangre del Drago, es una resina que en contacto con el aire y la luz, adquiere un color rojo brillante. Se obtiene cuando se hace una incisión en la corteza de los árboles de los géneros Croton, Dracaena, Daemonorops, y Pterocarpus.

 

La creencia de que esta era la sangre del mítico animal, hizo que se le diera uso en la alquimia y rituales mágico, siendo  utilizada para reforzar los rituales amorosos, así como para atraer la salud, la fuerza y la longevidad.

 

Fue muy apreciado por los romanos, que pagaban elevados precios por la savia, usada por las damas romanas para hacer cosméticos. Durante la Edad Media se le atribuyó a la "sangre de drago" propiedades para combatir la lepra.

 

El interés por la sangre del drago se extendió a lo largo de los siglos por  todo el continente europeo. Al final, los usos eran tan variopintos, que incluso se barnizaba con esta savia los metales para protegerlos de la herrumbre

Entre las propiedades que se le atribuyen, encontramos propiedades medicinales (para curar úlceras y disentería), cosméticas (para fabricar cremas para la piel) y embellecedor de madera (se han llegado a elaborar barnices especiales para violines stradivarius con esta linfa).        

                                                                                                

Los antiguos guanches (aborígenes de las Islas Canarias) empleaban la savia y la corteza del drago para los embalsamamientos a sus muertos. Según una vieja leyenda que todavía hoy se puede escuchar en las islas, cuando un guanche estaba mal herido o muy enfermo era sometido a un ceremonial a los pies del milenario drago. Una vez tumbado junto al tronco, el guanche chamán o brujo invocaba y cantaba largo rato al espíritu del árbol, luego, practicaba una incisión en la corteza y recogía la savia que manaba. Dicha linfa rojiza era aplicada por todo el cuerpo del paciente porque existía la creencia de que la sangre del Árbol Padre, símbolo de inmortalidad, sería capaz de regenerar al herido y devolverle la salud alejando de él el fantasma de la muerte
 

Existen en el mundo varias especies vegetales denominadas con el nombre popular de "Sangre de Drago":

 

 

La Sangre de Drago de Sumatra, de la India o de Molucas proviene de las semillas de Daemonorops draco Blume y otras especies del mismo género, nativas todas de las Indias orientales.

         
 

La segunda en importancia es la Sangre de Drago de Canarias obtenida de incisiones en el tronco de Dracaena draco.

Cuenta la mitología que Ladón, el dragón milenario muerto por Atlas y que vigilaba el Jardín de las Hespérides, sigue vivo en sus hijos, los árboles llamados dragos. Según la leyenda, la sangre que manaba de las heridas mortales del dragón cayó sobre las Islas Canarias (tierras en las que se ubicaba al Jardín de las Hespérides), y de cada gota creció un drago. Estos árboles, llamados "árbol dragón", tienen un grueso tronco del cual surge de pronto un racimo de ramas retorcidas que parecen las cien cabezas de Ladón

         
  La Sangre de Drago de Socotora se obtiene de Dracaena cinnabri, y la Sangre de Drago de América de Machaerium isadelphum