Cada año del calendario lunar chino está representado por uno de 12 animales. Cinco ciclos de 12 años representan un ciclo completo de 60 años, motivo por el cual éste es el cumpleaños celebrado con mayor pompa en la cultura china.

La leyenda cuenta que muchos siglos atrás, el Emperador Jade –Emperador del Cielo- decidió festejar su cumpleaños invitando a todos los animales a una carrera; como resultado de la competencia, los 12 primeros animales en cruzar el río y llegar a la orilla designada, representarían a cada uno de los 12 signos del zodíaco. En esas condiciones y bajo diversas circunstancias y penurias, doce animales llegaron en el siguiente orden: rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo.

Volando y escupiendo fuego por los aires, llegó en quinto lugar el dragón; ante el natural talento de este animal para volar y nadar, sorprendido el Emperador le inquirió por su demora.

El poderoso dragón respondió que no podía soportar ver a su gente y todas las criaturas sufrir la sequía de ese momento y debió detenerse en medio de la carrera para producir lluvia.

Al momento de llegar al río, divisó a un pequeño e indefenso conejo aferrado a un tronco y decidió ayudarlo dando un fuerte soplido para que alcanzara la orilla opuesta, la misma que era el destino final de la competencia. Así el conejo, gracias a la afabilidad del dragón llegó antes que su protector.